Creado a mano con cuentas de tagua —también conocida como marfil vegetal—, una semilla de palma que, una vez seca, adquiere una dureza y textura similares al marfil. Cada cuenta se talla, pule y tiñe una a una de manera artesanal.
Una mezcla de formas geométricas y orgánicas, todas diferentes, que hace que el azul se vea todavía más potente. Las variaciones de forma, textura y tono son parte de la pieza: no hay dos cuentas iguales, ni dos collares exactamente iguales.
El cierre marinero en gold filled suma el toque dorado justo. Un collar con volumen y mucha presencia, para usar solo o mezclado con cadenas y piezas más finas.
Peso: 115 g
Largo: 47 cm