Collar creado a mano con cuentas de tagua —marfil vegetal—, una semilla de palma originaria del Amazonas. Cada cuenta es tallada, pulida y teñida una a una de manera artesanal.
Las formas son orgánicas, levemente irregulares. La pieza se arma desde esa variación: nada es idéntico, pero todo convive en equilibrio. Cada collar tiene carácter. Es único. Ahí está su fuerza.
Incluye un ramillete de 3 dijes que puede usarse todo junto o separados o incluso como aro solitario.
El cierre marinero en gold filled aporta un contrapunto más definido, que ordena lo orgánico. Se lleva solo o en capas, según cómo quieras construirlo.
peso: 86 grs / largo: 46 cm